LA IMPORTANCIA DE LA RELACIÓN ENTRE OMEGA6/OMEGA3

LA IMPORTANCIA DE LA RELACIÓN ENTRE OMEGA6/OMEGA3

Durante la evolución, los ácidos grasos Omega-3 eran encontrados en todo tipo de alimentos: carnes, plantas silvestres, huevos, pescado, nueces y bayas. Sin embargo, han surgido muchos cambios en la alimentación en un corto periodo de tiempo. Este cambio en la dieta es el resultado de la agroindustria y la agricultura moderna, los cuales cambiaron la alimentación de los animales básicamente a granos y desarrollaron la industria de la producción de aceites vegetales de semillas como el maíz, girasol, cártamo y soya los cuales son ricos en ácidos grasos Omega-6 y pobres en Omega-3. (1)

Aunque han ocurrido grandes cambios en nuestra dieta en los últimos 10.000 años desde el inicio de la revolución agropecuaria, nuestros genes no han cambiado. La tasa de cambio del núcleo del ADN está estimada en 0.5% cada millón de años. Sin embargo, durante los últimos 10.000 años ha habido muy poco cambio en nuestros genes, quizá 0.005%. (2)

Los efectos beneficiosos de los ácidos grasos Omega-3, ácido eicosapentaenoico (EPA), y ácido docosahexaenoico (DHA) fueron descritos por primera vez en los Esquimales de Groenlandia, los cuales llevaban una dieta rica en alimentos marinos y tenían bajas tasas de enfermedades coronarias, asma, diabetes tipo 1 y esclerosis múltiple. (1)

Existen dos tipos de Ácidos Grasos Esenciales (EFA): Omega-6 y Omega-3. La diferencia entre estos EFAs está basada en la localización de primer doble enlace, contando desde la terminación metílica de la molécula del ácido graso. En los ácidos grasos Omega-6, el primer doble enlace se encuentra entre el 6to y 7mo átomo de carbón, y en el caso de los ácidos grasos Omega-3 está entre el 3er y 4to átomo de carbón. Los monoinsaturados están representados por el ácido oleico y ácidos grasos Omgea-9, los cuales puedes ser sintetizado por todos los mamíferos incluyendo los humanos. Su doble enlace se encuentra entre el 9no y 10mo átomo de carbón. (1)

Los ácidos grasos Omega-3 y Omega-6 son esenciales ya que los humanos, al igual que todos los mamíferos, somos incapaces de producirlos y debemos obtenerlos a través de los alimentos o mediante suplementos. Los ácidos grasos Omega-6 esta representados por el Ácido Linoleico (LA; 18:2w6), y los ácidos grasos Omega-3 por el ácido alfa-linolénico (ALA; 18:3w3). LA está presente en grandes cantidades en la naturaleza, principalmente en las semillas de la mayoría de las plantas excepto el coco, cacao y palma. ALA, por otro lado, es encontrado en los cloroplastos de vegetales de hojas verdes, y en semillas de linaza, chía, perilla y nueces. Ambos EFAs son metabolizados a ácidos grasos de cadenas más largas de 20 y 22 átomos de carbón. LA es metabolizado a Acido Araquidónico (AA; 20:4w6), y ALA a EPA (20:5w3) y DHA (22:6w3), incrementando la longitud de la cadena y el grado de insaturación agregando dobles enlaces a la terminación carboxílica de la molécula del ácido graso figura 1

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figura 1. Desaturación y elongación de los ácidos grasos w3 y w6 (1)

Los humanos y otros mamíferos, a excepción de los carnívoros como los leones, tienen la habilidad de convertir LA a AA y ALA a EPA y DHA, pero es un proceso largo. Existe una competencia entre los ácidos grasos omega-6 y el omega-3 por las enzimas de desaturación, aunque ambas enzimas prefieren a los ácidos grasos omega-3 sobre los omega-6. Sin embargo, ingestas altas de LA interfiere con la desaturación y elongación del ALA. La enzima limitante es la D-6 desaturase y se ha encontrado que su potencia desciende con la edad. EPA y DHA son encontrados en los aceites de pescados, especialmente pescados grasos. AA es encontrado principalmente en los fosfolípidos de animales alimentados con granos, productos lácteos y huevos. (2)

LA, el ácido graso Omgea-6 principal, y ALA, el ácido graso Omega-3 principal, y sus derivados de cadena larga, son componentes esenciales en la membrana celular de animales y plantas. Cuando los humanos ingieren aceite de pescado, el EPA y DHA presente en él, sustituyen parcialmente a los ácidos grasos Omega-6, especialmente al AA, en las membranas de la mayoría de las células, pero especialmente en las membranas de las plaquetas, eritrocitos, neutrófilos, monocitos y células del hígado. AA y EPA son los compuestos responsables por la producción de eicosanoides. (2)

Debido al incremento en la cantidad de ácidos grasos Omea-6 en la dieta occidental, los productos metabólicos eicosanoides del AA, específicamente tromboxanos, leucotrienos, acidos grasos hidroxi y lipoxinos, son producidos en mayores cantidades que los que son obtenidos a través de los ácidos grasos Omga-3, específicamente EPA figura 2

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figura 2. Metabolismo oxidativo del ácido araquidónico y acido eicosapentaenoico por las vías ciclooxigenasa y 5-lipoxigensas. 5-HPETE denota acido 5-hidroxiperoxieicosatetranoico y 5-HPEPE denota acido 5-hidroxieicosanpetaenoico (1)

Los eicosanoides del AA son biológicamente activos en pequeñas cantidades y, si son formados en grandes cantidades, contribuyen a la formación de trombos y ateromas; de alergias y desordenes inflamatorios, particularmente en personas susceptibles; y a la proliferación de células especialmente adipocitos que llevan a la obesidad. (2)

Estudios experimentales han sugerido que los ácidos grasos omega-6 y omega-3 provocan efectos opuestos en el incremento de la grasa corporal a través de mecanismos de adipogénesis, pardeamiento del tejido adiposo, homeostasis lípida, eje del tejido adiposo del cerebro, y el más importante, la inflamación sistémica. Algunos estudios muestra claramente un incremento en el riesgo de obesidad a medida de que los niveles de ácidos grasos omega-6 y el radio entre omega-6:Omega-3 incrementa en las membranas fosfolípidas de los glóbulos rojos. (3)

Tabla 1. Efectos de la ingesta de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) de pescado o aceite de pescado (3)

Disminución la producción de metabolitos de la prostaglandina E2 (PGE2)
Disminución en tromboxano A2, un potente agente pro-plaquetas y vasoconstrictor
Disminución en la formación de leucotrieno B4, un inductor de inflamación, y un potente inductor de la quimiotaxis de leucocitos y adherencia
Incremento en tromboxano A3, un agente débil pro-plaqueta y débil vasoconstrictor
Incremento en prostaciclina PGI3
Ambos PGI2 y PGI3 son vasodilatadores e inhibidores de agentes pro-plaquetas
Incremento en Leucotrieno B5, un inductor débil de inflamación y un agente quimiotáctico

Así, una relación desbalanceada de Omega-6:Omega-3 a favor del omega 6 es altamente protrombótica y proinflamatoria, lo que contribuye a la prevalencia de la ateroesclerosis, obesidad y diabetes. De hecho, el consumo regular de alimentos ricos en ácidos grasos Omega-3 ha sido asociado con una baja incidencia de estas enfermedades. (2)

Cantidades excesivas de ácidos grasos Omega-6 y una relación muy alta de omega-6 a oemga-3 son factores encontrados en la dieta occidental, promueve la patogénesis de muchas enfermedades, incluyendo enfermedades cardiovasculares, cáncer, y enfermedades inflamatorias y autoinmunes, además que interfiere con el desarrollo normal del cerebro. (2)

Las dietas deben ser balanceadas en ácidos grasos omega-6 y omega-3 para ser consistentes con el entendimiento evolucionario de la dieta humana. Este balances puede ser alcanzado más fácilmente disminuyendo la ingesta de aceites ricos en ácidos grasos omega-6 (maíz, girasol, cártamo y soya) e incrementando la ingesta de aceites ricos en omega-3 (canola, linaza, perilla y chía) y aceite de oliva, el cual es particularmente bajo en ácidos grasos omega-6. (2)

La relación de los ácidos grasos omega-6 y omega-3 en el cerebro es de 1:1 a 1:2 lo cual concuerda con los datos de la época de la evolución del ser humano. Es por ello que una relación de 1:1 o 1:2 omega-6/omega-3 debe ser el objetivo para mejorar o mantener la salud. (2)

Si deseas obtener más información sobre el tema, te invitamos a entrar en los siguientes links:

Regenerando la membrana celular, la proporción de ácidos grasos omega 6 y omega 3 para células Dr. Dan Pompa

Corrigiendo su proporción de ácidos grasos esenciales (EFA) en la dieta cetogénica

Referencias

1. The omega-6/omega-3 fatty acid ratio: health implications. Simopoulos, Artemis P. 2010, OCL, pp. 267-275.

2. The importance of the ratio of omega-6/omega-3 essential fatty acids. Simopoulos, Artemis P. 2002, Elsevier, pp. 365-379.

3. An Increase in the Omega-6/Omega-3 Fatty Acid Ratio Increases the Risk for Obesity. Simopoulos, Artemis P. 2016, Nutrients, p. 128.

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